La Basílica del Sagrado Corazón es un Monumento Art Decó espléndido.
Su arquitecto, Albert Van huffel, utilizó todo el espacio de este edificio impresionante, ya que bajo el suelo del monumento, hay salas de reuniones, una cripta, una sala de teatro, una capilla, un piso para el conserje… una ciudad dentro de la ciudad!
En este capítulo, encontrará mayor información sobre el Art Decó, la Vidriera de Colores, las Esculturas y el Mobiliario y la Vajilla Litúrgicos de la Basílica.
El arquitecto Albert Van huffel estaba buscando una significación más profunda del ornamento en la arquitectura. Su obra de toda una vida, la Basílica Nacional del Sagrado Corazón, es el edificio Art Decó más interesante e íntegro de Europa Occidental.
Las características del Art Decó son: una ejecución clara de líneas sobrias, volúmenes sencillos de ladrillo, albañilería y piedra natural. La estructura del edificio es completamente de hormigón armado, para que se haya utilizado terracota esmaltada como encofrado perdido.
La terracota esmaltada como elemento decorativo crea en el edificio una atmósfera cálida, a pesar de la frialdad del material mismo.
La Vidriera de Colores fue instalada en la basílica a partir del año 1937. La cantidad de vidriera aumentó con la construcción lenta del edificio, conforme las donaciones de los creyentes, de las organizaciones cristianas y de las asociaciones. La vidriera fue realizada por los grandes maestros vidrieros del siglo XX. Por eso, la calidad de la vidriera es muy divergente.
La vidriera en el ábside tiene la eucaristía y la adoración como sujeto. En la gran nave se cuenta la vida de Jesús, mientras que en las galerías se puede ver las ocho salvaciones.
Los artistas más importantes que colaboraron a la vidriera de colores de la basílica son Anto-Carte, Louis-Charles Crespin, Jan Huet, Michel Martens, Jean Slagmuylder, Maria Verovert y Pierre Majerus (fotos).
Sobre la entrada principal se alza entronizada la imponente obra de Anto Carte «La Adoración del Cordero de Dios y el Juicio Final».
La nueva arquitectura eclesiástica que diseñó Albert Van huffel, librado funcionalmente del superfluo, proveía ya desde el principio un copón impresionante para el coro principal, un altar de mármol con una escultura del Sagrado Corazón para el coro parroquial y un portal con esculturas.
Dos artistas célebres, George Minne y Harry Elstrøm, esculpieron obras para la basílica. Representan dos corrientes diferentes en el arte escultórico, que a causa de la construcción lenta del edificio han sido confrontados.
George Minne nació en 1866 en la ciudad de Gante, como hijo de un arquitecto. De 1882 a 1884 estudió en la Academia de Bellas Artes de Gante y se dedicó principalmente a pintar temas bíblicos. Era amigo de Maurice Maeterlinck, lo que provocó un cambio en su carrera profesional. Gracias a esta amistad, llegó a conocer la escuela simbolista.
En 1898 se estableció en Sint-Martens-Latem, donde se quedará hasta su muerte en 1941, aparte de una estancia en Gales durante la Primera Guerra Mundial.
Era miembro de “Los XX”, un grupo de artistas belgas con espíritu renovador.
Para la Basílica de Koekelberg, Minne realizó la escultura del Sagrado Corazón para el altar del coro en el ábside. También hizo un calvario en bronce, que se puede ver al exterior del ábside.
Harry Elstrøm (1906-1993) fue el hijo de un industrial danés y una autora inglesa. Nació en Berlín en el año 1906. Estudió arte y historia del arte en Dresde, Roma y Bruselas. En 1934 se estableció como artista independiente en Bruselas. Está conocido sobre todo para su trabajo innovador en el arte religioso. En 1940 fue nombrado profesor de Escultura en el Instituto San Lucas en Bruselas y a partir de 1952 enseñó en la Facultad de Ciencias Aplicadas en la Universidad Católica de Leuven.
Las esculturas impresionantes que Harry Elstrøm hizo para la Basílica son expresionistas. Las esculturas armonizan con el concepto de la basílica, porque acentúan su majestuosidad. La obra más importante de Elstrøm en la Basílica es el calvario monumental con los cuatro ángeles arriba del ciborio del coro principal.
Las esculturas de los cuatro evangelistas colocadas al exterior de la basílica también son de la mano de Elstrøm.
En el anteproyecto, el mobiliario litúrgico era muy decorativo, pero en los años ’30, los esbozos se hicieron más sobrios y monumentales. La pila bautismal de la basílica fue realizado según los planes de Van huffel, muchos años después de su muerte. Es un último homenaje al genio de Van huffel, quien sacrificó parte de su carrera y de su vida a la Basílica Nacional de Koekelberg.
Albert Van huffel no ha dejado instrucciones para un conjunto coherente para la vajilla litúrgica. El tesoro de la iglesia ha crecido a lo largo de los años con piezas ofrecidas con motivo de acontecimientos importantes para la basílica, o con piezas que llegaron en la basílica por casualidad. Se trata de una colección única, porque las piezas datan casi todas del siglo XX. Las piezas más bonitas y originales datan de los años ’20 y provienen de los talleres bruselenses de Camille Colruyt, Devroye Frères y Henri-Joseph Holemans.
Se puede ver una parte de la Vajilla Litúrgica de la Basílica en el Museo de las Hermanas Negras.